CONADE - México
WWW.CONADE.GOB.MX

Boletín del sábado 24 enero

Portal CONADE Fotos Noticias
CONADE
México, D. F.
 
Conade Un día con Juan Ángel Escobar

Un día con Juan Ángel Escobar

Con dos títulos centroamericanos y ubicado dentro de los diez mejores del mundo, el luchador neoleonés Juan Ángel Escobar sabe que la lucha es el arma con la que él pudo cambiar su vida y podrá cambiar la de los demás.

“Empecé en la lucha muy joven, a los 12 años; en ese entonces no sabía que iba a ser mi vida entera, pero me atrapó. Yo antes era pandillero, me gustaban mucho las calles, hasta que un día, a los 13 años, recibí 11 puñaladas con un pico de botella. Fue difícil para mí poder asimilarlo tan pequeño, me pregunté qué iba a hacer de mi vida, pensé que podía vengarme, pero me dije que yo era un deportista y preferí enfocarme en lo que quería lograr en la lucha. Creo que no me equivoqué, elegí el mejor camino”, relató el regiomontano.

Estos pasos lo llevaron a coronarse en dos ocasiones en el Campeonato Panamericano de Cadetes, en Maracaibo 2003 y Monterrey 2004, así como en dos Juegos Centroamericanos y del Caribe: Mayagüez 2010 y Veracruz 2014; también a colgarse el bronce en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, a figurar en los podios de numerosos torneos internacionales y a colocarse en el octavo lugar mundial de la división de 75 kilogramos de lucha grecorromana.

“Ha sido un camino muy duro, de subidas y bajadas, lo primero fue ganarme un lugar conmigo mismo, después un lugar en mi estado, luego en mi país, y creo que ya me estoy ganando un lugar en el mundo. Lo más difícil fue volver a creer en mí, pues en 2007 me alejé un poquito de la lucha por cuestiones personales y cuando regresas no eres el mismo, tienes que volver a ganar tu lugar”, detalló.

“El primer nacional que tuve lo perdí, y cuando volví a ganar mi lugar en el país no era el mejor representante para él: en el Panamericano de 2009 quedé en décimo lugar de 11 y en el de 2010 volví a perder; fueron dos derrotas muy dolorosas. Cuando abro los ojos y dije estoy aquí, estoy vivo fue en Mayagüez, donde quedé como campeón centroamericano, el primero en la historia. Lloré, grité, di gracias a Dios, y desde entonces vamos en busca de cosas más grandes e históricas para la lucha mexicana”.

Los días de Escobar inician en las instalaciones del Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendminiento (CNAR), donde se encuentra concentrado con el resto de la selección nacional de luchas asociadas.

“Amo mi vida porque la mayor parte de ella he hecho esto. Un día cotidiano es levantarme con ganas de ser campeón; a veces el motor no enciende y entonces debes recordar que vas por un objetivo. Hago la primera visualización de cómo me quiero ver en el día, quiero verme como el mejor otra vez y con esa actitud me voy al primer entrenamiento.

”Terminando desayunamos y continuamos con el descanso, después comemos y volvemos a entrenar. Por lo regular nos toca dos veces, a veces son tres, y en la última sesión hay que darlo todo porque sabemos que viene el descanso largo, el de la noche. Salgo exhausto y me voy feliz. Cenamos, damos gracias a Dios por darnos la oportunidad de seguir aquí y nos dormimos para volver a soñar qué es lo que queremos y cómo lo vamos a lograr”.

A sus 27 años, la vida de Escobar fuera del deporte dista mucho de la que fue cuando se inició en la lucha.

“Me gusta mucho escribir y leer para retroalimentarme yo también, me gusta mucho dar algún consejo y estar con mi familia. Creo que mis aficiones se han ido acortando: antes eran el futbol y andar en la calle, pero sinceramente ya disfruto más una vida tranquila porque siento que ya viví y ya arriesgué demasiado, ya hice las locuras que tenía que hacer.

”Lo más difícil ahora es estar alejado de la familia, no pienso ‘es que no fui a fiestas, no estuve aquí, no estuve allá’; ir a fiestas no me apasiona, estoy haciendo lo que me hace feliz y siento que no me hace falta nada. Ahora prefiero escribir cosas que me motivan y que motiven a los demás y poco a poco escribir cómo fue cambiando mi vida gracias al deporte”.

Las próximas paradas en el camino de Juan Ángel incluyen los Juegos Panamericanos de Toronto el próximo julio y buscar nuevamente el Campeonato Mundial, que este año se celebrará en Las Vegas en el mes de septiembre. La meta del regiomontano, a lo largo de estos eventos y más allá de esta etapa como deportista en activo, es generar un cambio positivo en quienes lo rodean, es por ello que más adelante aspira a ser un entrenador de su disciplina.

“Es muy difícil verme fuera del deporte. Cuando descubres a qué viniste a este mundo comienzas a trabajar para ello. Mi objetivo es cambiar la vida de diez niños como me la cambiaron a mí, si se puede de más, qué mejor, y no sólo eso, sino inculcarles que ellos también cambien la vida de diez personas más para así hacer una cadena que esperemos que algún día explote, y el deporte es la espada con la que voy a lograr esta meta”.

El consejo más grande que puede ofrecer es no cargar con odio hacia uno mismo y los demás, pues con él se pierde la visión de salir adelante.

“Si encontrara a alguien en la situación en la que yo empecé lo primero que le diría es que se deje de odiar. Yo me odiaba, odiaba mi vida, odiaba ser pobre, odiaba no tener un papá, odiaba no poder comer a veces, odiaba no tener ropa y tanto odio me privaba de quererme a mí, lo que tengo y lo que soy. De pronto la lucha me agarra y empecé a querer ser alguien: no tengo zapatos, luché por ellos; no tengo un respeto, me lo gané; no soy un campeón, luché para serlo; pero siempre amándome a mí mismo. Dios me puso aquí por alguna razón, me ha dado una gran vida para contarla y para cambiar la vida de los demás”.


FRASE

“El deporte es la espada con la que voy a lograr cambiar vidas”.

FICHA TÉCNICA

Nombre: Juan Ángel Escobar
Fecha de nacimiento: 18 de agosto de 1987
Entidad: Nuevo León
Disciplina: Lucha grecorromana, 75 kilogramos
Pasatiempos: Leer y escribir
Logros destacados: Octavo lugar mundial, bronce en Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, oro en Juegos Centroamericanos de Veracruz 2014 y Mayagüez 2010, oro en Campeonato Panamericano de Cadetes de Maracaibo 2003 y 2004, multimedallista en torneos y abiertos internacionales.